Hace poco más de un año recibí un mensaje:
“¡Hola!
Me caso el 17 de mayo y me gustaría que mi detalle para los invitados fuera algo que pudiéramos donar económicamente a la asociación.Hace apenas 3 meses mi padre falleció de cáncer de próstata y me gustaría poder ayudar.”
Seguí leyendo.
“Antes de escribirte me puse a buscar alguna asociación que colaborara en proyectos relacionados con la salud masculina (¡y es súper complicado!). Nos encantó vuestra forma de ver la enfermedad, esa idea de que hay salida, y tooodos los proyectos que tenéis en marcha fuera de lo típico que suelen hacer otras asociaciones; como el diagnóstico precoz del cáncer de próstata en el entorno laboral. La de vidas que puede salvar eso ni lo sabemos.”
WOW.
Me quedé en silencio. Pensando en muchas cosas. Pero, sobre todo, impresionado.
Porque Ana Belén Marcos Arnal y Miguel habían decidido que el día más importante de su vida también sería un homenaje a su padre. Un acto de memoria. De conciencia. Y, sobre todo, de celebración de la vida.
Desde ese momento, sentí que asumíamos una responsabilidad preciosa.
Todo el equipo de diseño se volcó. Junto a Ana y Miguel creamos unas pulseras y una tarjeta muy especial que recibieron todos los invitados a la boda. Me imagino el momento. La emoción. Las conversaciones. La conciencia despertando entre abrazos y brindis.
Porque cuando el amor es auténtico, se nota.
Se contagia.
Se queda.
Cada vez que vuelvo a ver las fotos me emociono. Representan el amor inmenso de una hija por su padre. Un amor que trasciende la ausencia. Un amor que educa, que inspira, que deja huella.
Y como en theMoveMen creemos que las cosas se pueden hacer de otra manera, la historia no terminó ahí.
Al compartirla con Javier Villanueva Romero, de SILKEN HOTELES, su respuesta fue inmediata: quisieron sumar. Y regalaron a Ana y Miguel un fin de semana en el hotel que ellos eligieran. Porque cuando una historia es auténtica, mueve corazones… y voluntades.
¿Y por qué cuento esto ahora, nueve meses después?
Porque hace apenas dos días otra pareja que se casa se puso en contacto conmigo. También quieren que su boda sea especial. También quieren visibilizar una realidad. También quieren transformar un día inolvidable en algo que deje huella más allá de las fotos.
Gracias, Ana y Miguel, por confiar en nosotros.
Gracias por querer cambiar las cosas.
Gracias por demostrar que incluso en el dolor se puede sembrar esperanza.
Y gracias a todas las personas que, en medio de momentos difíciles, siguen creyendo que los pequeños gestos pueden generar grandes cambios.
La vida sigue.
Ojalá sigamos regalándonos amor.
De ese del bueno.
Del que no se suelta.
Y ahora te pregunto a ti, que has llegado hasta aquí:
¿Te gustaría que hiciéramos algo especial juntos?






